El Ministerio de Vivienda difunde estadísticas sobre el sector de muy distinta calidad. La que obtiene mayor difusión mediática es la de precios que es la de peor calidad, pues se basa en datos de las sociedades de tasación que, además de no ser independientes, se basan en las valoraciones de sus tasadores que son estimaciones a partir de precios de ofertas de venta con coeficientes correctores subjetivos.
Sin embargo también pública una estadística de transacciones que se basa en datos de los notarios y por tanto objetivos y ciertos en cuanto a número de operaciones. Lamentablemente la serie solo existe desde 2004.
El Ministerio de Fomento, en el que hasta hace pocos años estaban las competencias sobre vivienda, también ofrece estadísticas del sector. La que proviene de los arquitectos técnicos es especialmente valiosa pues también ofrece datos objetivos, provenientes del visado de los colegios profesionales en dos momentos: el previo al inicio de las obras y el de su finalización.
Los arquitectos superiores también disponen de estadísticas que recogen datos de proyectos visados, es decir de un momento algo anterior al primero de los aparejadores. Lamentablemente, en los últimos trimestres se ha producido una discontinuidad en su elaboración y determinados colegios profesionales han dejado de aportar sus datos. Quizás el Ministerio de Vivienda podría acordar con el CSCAE la reanudación de las series de viviendas proyectadas.
Cruzando las cifras de los dos ministerios se pueden obtener algunas conclusiones. Para mí, la más relevante sobre el sector de vivienda es que, en los últimos años, una de cada tres viviendas acabadas no se ha vendido.
Según el Ministerio de Vivienda desde 2004 a 2007 se han vendido ante notario 1.448.446 viviendas, y según el Ministerio de Fomento, en ese mismo período, se acabaron 2.248.266. Luego en esos cuatro años el stock de viviendas de los distintos promotores se incrementó en 800.000 viviendas. ¿Qué hacen los fabricantes cuándo tienen el almacén lleno? Pues lo mismo están haciendo ahora los promotores.

